Revista nº 49
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Reserva Huilo-Huilo: Un ejemplo de nuevo paradigma en la integración del bosque nativo al manejo productivo de recursos naturales y ecoturismo

Pedro M. Andrade¹

¹ Periodista
Encargado de Comunicaciones
Agrupación de ingenieros Forestales por el Bosque Nativo


El territorio de Huilo Huilo y sus empresas asociadas insertas en el lugar apuestan por el Bosque Húmedo Templado. Su visión se basa en el manejo forestal del bosque nativo, de la silvicultura asociada a él, el ecoturismo y el aprovechamiento sustentable de energías naturales; respetando el ritmo natural de sus ecosistemas.



Enclavada en un bello paraje precordillerano que alberga un hermoso ejemplo de bosque templado lluvioso, está la localidad de Neltume, a unos 56 kilómetros de Panguipulli en la Región de Los Ríos. Cerca de allí, a 3 kilómetros, en la Reserva de Huilo Huilo se impulsa un proyecto que conjuga varias aristas productivas basadas en la actividad forestal, el turismo, el aprovechamiento de energías naturales de manera sustentable, como el agua.

Se trata de un grupo de empresas que maneja un patrimonio de 100 mil hectáreas de bosque nativo, heredera de una vasta cultura maderera con unos 80 años de intensivas explotaciones forestales en la precordillera.

Pero hoy se escribe otra historia. La visión de los responsables de este emprendimiento ha posibilitado que con el tiempo un pueblo nacido sobre la actividad maderera se haya consolidado como una reserva mundial de biodiversidad con atractivos como el lago Pirehueico, el río Fuy, el volcán Mocho-Choshuenco y el Salto del Huilo-Huilo. Aquí, los bosques templados nativos de Chile son protagonistas.

El ingeniero forestal y Gerente General de Huilo Hulio Empresas, Luis Molina, relata que a través de los años han buscado desarrollar un proyecto de aprovechamiento “territorial integral sustentable”, más conocido como manejo integral de recursos naturales. “En nuestra visión consideramos que los recursos naturales son para ser usados por el hombre con un criterio de sustentabilidad ambiental, económica y social. En ese marco hemos impulsado diversas líneas de desarrollo que nos parecen promisorias y que nos parece que cumplen con estos requisitos y que son lo que cultivamos de modo de instalar un proyecto que no tenga fin”, asegura.

Silvicultura productiva

En Huilo Huilo Empresas opera Neltume Carranco S.A., empresa forestal que se dedica principalmente al manejo forestal de especies nativas, destacando la silvicultura de plantaciones, manejo de renovales y manejos finales de algunos bosques adultos.
De allí salen productos que se transforman en elementos terminados con valor agregado que son vendidos tanto en el mercado nacional como en el extranjero.

“En general la silvicultura lo hacemos con manejo profesional que está dentro de la organización. También participamos estrechamente con instituciones de investigación como el Instituto Forestal y la Universidad Austral de Chile, con quienes hemos trabajado varios proyectos de investigación y desarrollo financiados por FONDEF”, cuenta.

Esto, agrega Molina, ha permitido contar con investigadores de primer nivel que han posibilitado el precisar técnicas de manejo para ser sustentables desde el punto de vista ambiental y “a refrendar que nuestras técnicas son bien aplicadas, bien elegidas, a una escala operacional de largo plazo”.

De esa manera, cuenta, en el ámbito silvícola se está repoblando con especies nativas como raulí y coihue en aquellos lugares donde antaño se explotó intensamente, dejando miles de hectáreas degradadas. A ello se agregan grandes intervenciones de raleo de renovales de raulí, coihue y roble.

“Nuestro objetivo para este manejo es volver a poblar y reconstruir un patrimonio nativo que es potencialmente muy rico de manera que en el futuro quien esté a cargo tenga una alternativa para obtener un aprovechamiento sustentable económicamente, y poder decidir si quiere obtener producción maderera o protección de cuencas y belleza escénica; y también agregar una alternativa más de desarrollo”, expone el profesional.

“Esto nos ha generado una visión diferente a lo que existía. Antes la zona era una especie de despensa desde donde se sacaba leña, se cortaba y y daba lo mismo dónde y cómo, se criaba un par de animales y se les metía al monte sin importar generar un conflicto entre los animales y el bosque. Esa forma de manejar era absolutamente no sustentable”, enfatiza.

Bosque nativo, glamour y empleo

La veta turística de Huilo Huilo nace como una actividad hotelera a baja escala que cuenta hoy con varias instalaciones donde el bosque nativo y la arquitectura de vanguardia logran una marca diferenciada.

“Gracias a la belleza del paraje se han desarrollado alternativas como los hostales, las cabañas, y el camping con capacidad de recibir a huéspedes con un amplio abanico de posibilidades y eso sigue creciendo. Junto con eso se ha ido creando otras áreas, como el museo y el criadero de ciervo y jabalíes, plantas de cerveza y agua mineral, restaurantes, cabalgatas, caminatas y exploraciones étnicas, entre otras. También tenemos actividades de nieve en el volcán Choshuenco, lo que nos ha permitido articularnos con reservas administradas por el Estado”, destaca Molina.

Todo este trabajo, subraya, tiene como objeto que la zona de Huilo Huilo sea visualizada por el ciudadano como un producto que conjuga el paisaje, el cuidado de los recursos naturales, la belleza escénica, la fauna y que, en forma paralela, conciba la hotelería y el glamour del turismo. “Queremos emular lo que hacen en San Pedro de Atacama, Torres del Paine o Isla de Pascua, donde la gente piensa primer en el ‘lugar’ y después dónde se va a quedar. Queremos crear un destino turístico potente, no un producto. Para eso creemos en la integración regional e internacional. Queremos que el turista también conozca la capital regional y provincial, y en ese sentido estamos trabajando codo a codo con la municipalidad de Panguipulli y Senatur”, dijo.

“Se trata de visualizar al bosque como una fuente de recursos económicos, de trabajo, de recreación y calefacción. Ahora además se visualiza los recursos no maderables del bosque nativo con los otros componentes, como la belleza escénica y la biodiversidad que son elementos intangibles.

Así, las personas visualizan una oportunidad al vender un paseo, un tour, camping a la orilla del río”, asegura el ingeniero forestal. “Con estos elementos se va aumentando el valor agregado de este recurso y se genera una relación estrecha entre el bosque y la persona que le está sacando partido de manera más proactiva, dinámica y respetuosa con el medio ambiente”, añade.

Reconversión social

Finalmente, Luis Molina destaca que el cambio no ha ocurrido sólo en la parte productiva. Esta visión de desarrollo ha causado un cambio social innegable en la gente que vive en el territorio. Antaño, asegura, existían sólo madereros del bosque y madereros de aserradero.

“Hace unos años en los restoranes que eran 3 encontrabas madereros, contratistas, choferes y compradores de madera. Más tarde llegan los oficios importados y los habitantes locales comienzan a reemplazarlos. Hoy ellos tomaron las riendas y así es como se fueron generando pequeñas empresas contratistas”, manifiesta.

En este plano, destaca que Huilo Huilo ha incubado a pequeñas empresas que se ha desarrollado en capacitación, prevención de riesgo, idioma y servicio al cliente. Molina subraya que en este momento todas las personas que trabajan en el área de la construcción son contratistas que tienen su iniciación de actividades y equipos de trabajo y que han desarrollado habilidades técnicas y que han ido creciendo en el ámbito administrativo, lo cual era impensable hasta unos años atrás.

También las antiguas dueñas de casa se han reconvertido. “Directamente en el hotel son actualmente 96 señoras sobre 35 años, y algunas de más de 50 años, que ahora trabajan y ganan su sueldo, manejan su propio presupuesto y se han transformado en un actor dentro del concierto cultural local. Gracias al turismo todo han cambiado”, añade.

Más allá de lo que el ciudadano o simple turista pueda visualizar al visitar Huilo Huilo, se trata de un testimonio de valorización del bosque nativo que trasciende a la madera. Es una gran superficie la que fácilmente es un ejemplo para el desarrollo de otras áreas protegidas de Chile. Sin duda, se pueden lograr cambios como en este territorio, donde se apostó por el manejo integral de los recursos naturales de manera sustentable en lo económico, ambiental y social.

Además de las empresas ligadas al ámbito forestal y turístico, en la zona también opera una empresa inmobiliaria dedicada al loteo de carácter ecoturístico con un fuerte vínculo con el medio ambiente. La cuarta empresa es una que administra energía renovable no convencional a base de dos centrales hidroeléctricas pequeñas de pasada que abastecen de energía a todo el complejo.

“En este sentido tenemos requisitos y reglamentos muy estrictos en cuanto a las edificaciones y el uso que se tiene que dar al suelo y los terrenos. Ha llegado gente que más allá de especular, pretende vivir con un compromiso importante con el entorno. La opinión pública se ha hecho más consciente con esto”, dice Molina Al mismo tiempo, existe la Fundación Huilo Huilo, una organización sin fines de lucro cuya declaración de principios es conservar y cuidar el bosque húmedo templado.

La institución hace toda clase de proyectos en el ámbito social con el desarrollo de nuevas habilidades y talleres de capacitación para que las personas de la zona aprendan artesanía y otros elementos del ámbito de la conservación.

 


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